como sobrevivir al primer mes del bebé

Creciendo Juntos
Compartelo!

Aunque los consejos que solemos dar en otros posts suelen ser útiles para los dos, mamá y papá, hoy los hemos querido dirigir sobre todo a ellos, y en concreto a los que acaban de ser padres o pronto lo serán, con estos 15 consejos para papás primerizos que les ayudarán a sobrevivir al primer mes del bebé.

1. El que mejor sabe lo que necesita es tu bebé

Los padres primerizos son un imán para los consejos. Los pidan o no, los reciben, y curiosamente parece que todos saben más sobre su bebé que ustedes mismos, así que los van a aconsejar de todas partes, y lo que es peor, les van a dar consejos contradictorios.

Es por eso que lo mejor es escucharlos y dejarlos en standby por si en algún momento consideran oportuno llevarlos a cabo, teniendo claro que la persona que mejor sabe lo que necesita el bebé, es el bebé: si llora, la cosa va mal; si no llora, la cosa va bien.

2. Disfruta tomándolo tanto como quieras

Cuando anuncias el embarazo la gente se emociona porque vas a tener un bebé precioso al que dar mucho amor, y del que recibir mucho amor también.

Todos están muy impacientes e ilusionados hasta el momento en el que nace. Entonces empiezan los problemas: ya no hay que darle tanto cariño, “es mejor que no lo tomes demasiado”, “es bueno que llore un poco”, y un montón de frases similares que no tienen ningún sentido.

Tómalo todo lo que quieras, esté llorando o no, porque los hijos se tienen para quererles mucho, muchísimo, y disfrutar con ellos y de ellos.

3. Es mejor visitar que te visiten

En realidad depende de la manera de actuar de los familiares y amigos. Si son de esas parejas con un entorno directo de “meterse hasta en la cocina” y de hacerlo incluso cuando no los han invitado (aquello de “pasábamos por casa y nos hemos dicho: vamos a darles una sorpresa y nos quedamos a comer, merendar y cenar”), puede ser mejor ofrecerse ustedes a ir a verlos cuando consideren que sea el momento, que esperar a que vengan.

Lo digo porque si van a visitar, se pueden ir cuando quieran. Pero si los vienen a visitar, es más complicado echar a la gente de casa (y si no lo consiguen, las noches con el bebé pueden ser horribles: de llantos y despertares continuos, como reflejo de sus días).

4. Lávate las manos siempre antes de tomarlo

Sí, ya sé que eres su padre y estás completamente sano. Da igual, toda persona que vaya a tomar al bebé tiene que lavarse las manos antes de hacerlo, sobre todo si viene de la calle. En las manos viajan gérmenes y patógenos de un lado a otro.

5. Tenlo todo bien preparado antes de hacer nada

15 consejos para padres primerizos

Este hombre de la foto es un experto ya: en el suelo y rodeado de juguetes. Tú serás así pronto, pero todavía no. En el primer mes vale la pena detenerse a hacer una prospección mental del que será el momento, para tenerlo todo preparado de antemano.

Si lo tienes en un cambiador, que no tengas que darle la espalda ni un momento para coger algo que te falta (y si es así, es mejor tomar al bebé y buscarlo con él en brazos); si lo vas a bañar, que no te des cuenta una vez está en el agua de que te falta algo, o cuando lo sacas, que tienes que vestirlo con cierta premura para que no pase frío.

6. Ponlo siempre a dormir en decúbito supino

O lo que es lo mismo, boca arriba con la cabeza ladeada. Es el modo más seguro de dormir (el que deriva en menor riesgo de muerte súbita).

7. Sal un rato a la calle cada día

Aunque lo tengas todo por hacer. Tranquilos, no son los únicos: todos hemos pasado por eso y aunque parezca mentira, romper con el ambiente, el entorno y la casa, ayuda.

Sal a pasear, que les dé el aire, que le dé el aire al bebé, hablen de cosas que no sean el bebé, o del bebé, pero hablen; relacionense, miren a la gente, aprecien el exterior, dejen que los rayos del sol les acaricie el rostro… aunque que sea unos minutos.

8. Seca bien en los pliegues de la piel

En las axilas, las ingles y el cuello sobre todo. No dejes de pasar la esponja por ahí y seca bien esas zonas, porque si no quedan húmedas y se empiezan a hacer lesiones que luego cuesta curar.

9. Aprovecha el ‘momento crema’ para hacerle masaje

No es que los bebés necesiten crema hidratante (la mayoría no la necesitan), pero es un momento perfecto para darle un pequeño masaje: suave, sin hacer fuerza, solo moviendo un poco sus extremidades y poniendo la crema en todo el cuerpo. Ahora por aquí, ahora te pongo de lado, ahora un momento boca abajo, ahora del otro lado, te masajeo la cabecita, los brazos, la barriguita, las piernas, los pies…

No hay nada como conocer a tu bebé visualmente, cada rinconcito de su cuerpo, y además con las manos, para enamorarte un poco más de él. Además, es comunicación, es cariño, y el bebé lo agradece (habitualmente lo agradece… si el tuyo es de los que no les gustan los masajes, prueba en otro momento o de otra manera).

10. Déjale claro cuándo es de día y cuándo es de noche

15 consejos para padres primerizos

Se podría decir que la mayoría de bebés nacen con el sueño cambiado, y es que tienden a repetir fuera los patrones que seguían dentro: por el día muy tranquilos, con el vaivén de los movimientos de mamá, y por la noche ‘fiesta’, aprovechando que está quieta.

Pues bien, para ir modificando esto, poco a poco, se aconseja que por el día haya luz suficiente y el ruido habitual, y al atardecer ir dejando que la casa oscurezca a medida que se oculta el sol, utilizando luces muy tenues y ayudando al bebé a dormir cuando haga indicios de que tiene sueño (el primer mes es difícil ver esto, pero cuando sea más mayor este consejo les irá bien para que no se les pase de rosca y luego sea mucho más difícil dormirlo).

11. La casa puede esperar

Si el recoger la casa, hacer la comida, doblar la ropa, etc., les está robando horas de sueño y les hace acumular más cansancio aún, déjenla un poco a un lado.

Pueden pedir a la familia que les traiga comida, comprarla hecha e incluso comer con platos y cubiertos de usar y tirar, si se ven muy apurados. Lo primero son ustedes y el bebé, y el descanso es importante: que una cosa es dormir poco y otra tener alucinaciones o quedarte dormido en el WC.

12. Lo que lleves de ropa y una prenda más

Ten cuidado al ponerle ropa: no lo abrigues demasiado. Es suficiente vestirlo igual que vas tú y si acaso añadir una prenda más, porque tú caminas y coges calor, pero él no.

Para saber qué tal va de temperatura, hay que tocarle la espalda: las manos casi siempre estarán relativamente frías.

13. Ponte en su lugar

Si llora mucho y les pide brazos y contacto muy a menudo, ten bien claro que no les está manipulando en modo alguno. Simplemente les está haciendo saber que le pasa algo y que necesita que le ayuden porque no sabe cómo solucionarlo.

Para no desesperar, si les ha tocado un bebé muy demandante, vale la pena intentar entender lo que está viviendo: acaba de llegar a un mundo extraño que desconoce y está intentando adaptarse. Si hay adultos que aún no lo han conseguido, ¿cómo lo va a hacer un bebé tan pequeño y totalmente dependiente?

14. Abrázala y alégrense por sobrevivir a un día más

Igual en su caso el verbo sobrevivir se antoja exagerado. Pero sí, hay parejas que más que vivir, sobreviven. Así que cuando llegue la noche y veas que lo han conseguido, puede venir muy bien un abrazo y un “lo estamos haciendo bien, ¿verdad?”.

Puede dar pie a reflexionar sobre cómo lo están llevando y dónde podrías mejorar, y los unirá como pareja y como padres.

15. Relájate y disfruta

Bueno, es una manera de hablar: no hay muchos padres que se relajen cuando son padres, porque apenas hay tiempo de ello y porque todo parece sumamente importante. Pero sí se puede hacer mentalmente si intentas darle menos vueltas a todo y si empiezas a dudar menos de tu capacidad como padre.

Fíjate en tu bebé: está creciendo, está aprendiendo, está cambiando con ustedes; se están adaptando mutuamente a la nueva situación, y lo estás haciendo posible ustedes: papá y mamá.

Así que tan mal no lo estás haciendo si lo que haces, lo llevas a cabo desde el corazón, y escuchando al bebé en todo momento para saber si vas bien o no.

Disfruta de tu bebé, disfruta de tu paternidad, sé feliz. Siendo tú feliz, será más feliz ella, y será también más feliz tu bebé.

Compartelo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *